Lecciones rápidas sobre el uso de la tilde

febrero 21, 2016


La tilde en español tiene dos funciones: la función prosódica y la función diacrítica. En esta publicación únicamente hablaremos de la primera de ellas.

La función prosódica es la indicar qué sílaba de la palabra tiene el mayor realce o se pronuncia con más intensidad que las demás (sílaba tónica); ubicada generalmente sobre una vocal, la tilde indica en dónde está la acentuación prosódica.

De acuerdo a la ubicación de su sílaba tónica, las palabras pueden ser agudas, graves, esdrújulas y sobreesdrújulas (también llamadas oxítonas, paroxítonas, proparoxítonas y superproparoxítonas, respectivamente). Esto aplica únicamente a palabras de más una sola sílaba.

Las agudas tienen su acentuación en la última sílaba: “canción, reloj, audaz, español”.

Únicamente deben escribirse con tilde cuando la palabra termina en “n”, en “s” o en vocal: “autobús, razón, ajá, comité, inglés”.

No deben llevar tilde cuando terminan con más de una consonante, incluso si es “n” o “s”: “esnobs, mamuts, roquefort”.

Tampoco deben llevar tilde si terminan con “y”: “virrey, convoy”.

Las palabras graves tienen su acentuación en la penúltima sílaba.

Deben escribirse con tilde cuando la palabra termina en una constante distinta de “n” o “s”: “tóner, referéndum, lápiz, árbol, Tíbet”.

También deben escribirse con tilde si la palabra termina con dos consonantes: “ciborg, bíceps, récords, fórceps”.

Adicionalmente, llevan tilde cuando la palabra termina con “y”: “yóquey, yérsey”.

Por lo tanto, si la palabra termina en “-n” o “-s” (sin que estén precedidas por otra consonante) o termina en vocal, no deben escribirse tilde: “superfluo, margen, crisis, lata, libro, tribu, bici”.

Las palabras esdrújulas y sobreesdrújulas SIEMPRE llevan tilde, y su sílaba tónica está ubicada en la antepenúltima y antes de la antes de la antepenúltima sílaba, respectivamente.

Esdrújulas: “hábito, análisis, rápido, cóselo” (antepenúltima sílaba).

Sobreesdrújulas: “cósemelo, pásasela, háganmelo, imagínenselas” (antes de la antepenúltima sílaba).

La razón por la cual las palabras esdrújulas y sobresdrújulas siempre llevan tilde es porque, de no llevarlo, automáticamente serían agudas o graves, dependiendo de su terminación:

Ejemplos: “hábito” y “habito”, “género” y “genero”, “artículo” y “articulo”.

Los puntos anteriores no presentan mucho problema en cuanto a su interpretación; el verdadero problema con la acentuación es cuando tienes dos vocales juntas. Dependiendo de cuáles sean, cuántas sean y cuál sea la tónica, puedes tener diptongos, triptongos o hiatos.

Para entender bien esos tres conceptos, es indispensable saber que las vocales pueden ser abiertas (“a, e, o”) o cerradas (“i, u”), también llamadas fuertes y débiles, respectivamente.

A efectos ortográficos, los diptongos se cuentan como una sola sílaba (a diferencia de los hiatos) y siguen las normas de acentuación antes mencionadas. Los diptongos se pueden formar de las siguientes formas:

Una vocal cerrada átona (es decir, que no suena) precedida o seguida de una abierta tónica (es decir, sobre la que cae el acento prosódico o gráfico).

Marco con mayúscula la vocal que suena con mayor intensidad únicamente para asegurar que se comprenda con mayor facilidad el concepto. No es algo que se deba hacer todos los días en la escritura normal.

Ejemplos: “viEnto, guiOn, acuArio, reunIr, estadounidEnse, antIguo, canción, autobús, samurái, Hawái”.

Dos vocales cerradas juntas distintas: “ciudAd, diUrno, viUdo, cuIdo, ruIdo, huIr, muy”.

Los triptongos son secuencias de tres vocales que forman parte de la misma sílaba; por lo tanto, también siguen las reglas de acentuación inicialmente mencionadas. A efectos ortográficos, se considera triptongo la secuencia de una vocal fuerte tónica seguida y precedida de una débil átona: “guAu, buEy, confiáis, despreciéis, diOico, opiOide, Cuautitlán”.

Cuando no se cumple esta condición, como en “paranoia”, que es una vocal fuerte y la combinación de una débil con otra fuerte, el triptongo se separan en sílabas: “pa-ra-no-ia” (no lleva tilde por ser palabra grave terminada en vocal).

Los hiatos, a diferencia de los diptongos y triptongos, son secuencias vocálicas que sí se consideran sílabas distintas. Existen tres tipos de hiatos y solo uno de ellos, el último, no sigue las reglas generales de acentuación.

Se forma un hiato por la unión de dos vocales fuertes distintas: “caer (ca-er), petróleo (pe-tró-le-o), aéreo (a-é-re-o), herbáceo (her-bá-ce-o), reactor (re-ac-tor), almohada (al-mo-ha-da)”.

Por la unión de dos vocales cualquiera iguales: “Saavedra (sa-a-ve-dra), alcohol (al-co-hol), priista (pri-is-ta)”.

Nótese que “priista” no debe llevar tilde, y eso que en el periódico a cada rato la vemos así (*“priísta”). Ustedes no se lo pongan. Ahora ya saben la verdad.

El último tipo de hiato no sigue las reglas normales de acentuación, por lo que siempre debe llevar tilde. Este se forma con una vocal cerrada TÓNICA y una abierta ÁTONA (justamente lo opuesto al diptongo) y se consideran sílabas separadas.

Ejemplos: “cerrajería (cerrajerí-a), papelería (papelerí-a), búho (bú-ho), laúd (la-úd), baúl (ba-úl), cortaúñas (corta-úñas), arcoíris (arco-íris), prohíbo (pro-híbo), transeúnte (transe-únte), noúmeno (no-úmeno), león (le-ón)”.

Al igual que las palabras esdrújulas y sobreesdrújulas, este tipo de hiato siempre debe llevar tilde porque, de no hacerlo, caería, por definición, en cualquier otra clasificación (palabra aguda o palabra grave con diptongo): “continúa” y “continua”.

Como dato adicional, la polémica que existe con que si “guion” lleva tilde o no es porque en ciertos lugares hispanohablantes pronuncian la palabra como hiato, no como diptongo, es decir, rompen el diptongo, así que en lugar de pronunciarla como [guión] (de corridito), la pronuncian [gui-ón] (separadito). Lo mismo sucede con palabras como “Sion” o “truhan”, que son monosílabos, pero ciertas poblaciones lo articulan como hiato. Sin embargo, esto no pasa con palabras como “dios”, que nadie articula como hiato y nadie reclama por que lleve tilde o no, pero ortográficamente es idéntica a “guion”; “adiós”, sin embargo, sí lleva tilde por ser palabra aguda terminada en “-s”.

El propósito de la “Ortografía de la lengua española” de 2010 es la homologar criterios de acentuación, con independencia de cómo pronuncien las palabras, lo que simplifica las cosas, igual que con los famosos casos de tilde diacrítica, como “solo” y “este”. ¿Cómo la ven?

Creo que la lección no fue tan rápida, pero imaginen si hubiéramos incluido todo lo demás. Al menos ya tienen este resumen con lo más importante.

No olviden compartir esta publicación con sus amigos.


0 comentarios

Entradas populares

Entrada destacada

Test: ¿Eres un máster de la ortografía?

Este es el examen de ortografía más fácil que vas a hacer, claro, solamente si eres un verdadero maestro en el conocimiento de l...